Diente de LeónFotografía digital.
2006
Cuando los tiempos se reconstruyen oscuros no hay mas ni mejor remedio que la voz de la poesía y los dibujos sencillos del campo o la caminata por las calles que ya nunca se verán.
Transgresión de aquí para allá. sin ton ni son. Un corazón sencillo, de Flaubert como hacen falta, como se echan de menos en estas ciudades caníbales y complemente anodinas. Inmediatamente después de Flubert pienso en Seamus. Viejos viejos, podría pensar aunque ya con algo de sentido de compensación en Paz, pero no, en todo caso sería Efraín Huerta
Y esto ¿Que diablos tiene que ver con el dibujo? Pues a ciencia cierta no lo se. Pero entre visita y visita al pueblo fantasma y a los cobardes de corazón queda un respiro entre el papel y los bellos bellos colores de los plumones.
Grafito en el camión o en la pared o en el cuaderno.

Emanaciones
Plumón / papel
21x29cm
2009

Araucaria santa.
Aerosol y plumón / papel
25x13cm
Juárez-Loreto
La del piernón bruto me rebasó por la derecha:
rozóme las regiones sagradas, me vio de arriba abajo
y se detuvo en el aire viciado: cielo sucio
de la Ruta 85, donde los ladrones
me conocen porque me roban, me pisotean
y me humillan: seguramente saben
que escribo versos: ¿Pero ella? ¿Por qué
me faulea, madruga, tumba, habita, bebe?
Tiene el pelo dorado de la madrugada
que empuña su arma y dispara sus violines.
Tiene un extraño follaje azul-morado
en unos ojos como faroles y aguardiente.
(Fragmento)
Efraín Huerta
Un murciélago en el camino
" Un alma murciélago despierta a la conciencia
de sí misma
en la oscuridad, en secreto, en soledad.
Capaz serías de alzar un sombrero viejo entre los dientes
de un trinche
y recorrer la boca del puente por el sutil placer
de un cierto batir de alas. Delgadas telarañas,
uñas infantiles que se clavan al forro del sombrero…
Pero no la bajes, no interrumpas otra vez su vuelo,
no la niegues ; en esta ocasión, déjala en libertad.
Sigue su aleteo de murciélago bajo el puente de piedra,
bajo la vía del tren rumbo al centro del país y Escocia,
y suéltala ahí, en la oscuridad.
En un instante proyectará sombras sobre los laureles,
brillantes como la luna,
o rozará la pared cubierta de una cancha de tenis.
En un instante te habrá sacado ventaja en el camino.
¿Qué te propones ? Sigues desviándote,
volando ciegamente sobre calderos y alambradas,
invitada por la caricia de una palabra como peignoir,
cruje y resplandece fugaz, seda tornasolada, la cautela de
las inundaciones,
Tan cerca de mí que la oía respirar,
y ahí junto a la ventana iluminada tras los árboles
cuelga en enredaderas bordeando la mampostería,
ya es una hoja mojada volando en la avenida,
ya se halla suavemente cubierta por las sombras trepadoras
junto a las Rejas Blancas. ¿A quién se le hubiera ocurrido ?
En las Rejas Blancas
Los dejó hacer su voluntad. Quédate colgada
el tiempo que te plazca. No hay nada que esconder. "
Seamus Heaney

Escalera y espiral
Plumón / papel
25x13cm
2009